domingo, 4 de marzo de 2012

No, significa No!


Allí estaba aquella silla vacía en donde la vida le había pasado velozmente. Allí estaba el nacimiento del hermano, su primera palabra, estaban sus primero pasos y por ende sus primeras caídas. En esa silla estaba su primera lectura, su primera palabra escrita, el primer amor: un libro. Y si, también estaba su primer amor de carne y hueso: Joaquín.

Él, era un hombre. Ella, era una niña. Él decidió amarla porque la veía inocente, pura, hermosa, nada comparado con su pasado. Ella decidió quererlo porque se perdió en sus ojos (no pudo encontrar la salida) y en cierta despiadada manera, porque quería probar las mieles del amor.

Una relación hermosa, decía todo el individuo que se acercaba a los dos. Siete meses de mieles, de regalos. Siete meses de secretos compartidos, de sonrisas, de placeres. Siete meses que le fueron suficientes a Joaquín para quererla solo suya y de nadie mas, siete meses que dieron paso a una obsesión.

Todo se viene abajo cuando los ojos de alguno de los enamorados desvían la mirada hacia otros horizontes. Y bueno, ella decidió mirar otros ojos, un poco mas libres, un poco mas sonrientes, ojos que le mostraban como aprender lo que debían sin forzarla, como solía hacerlo Joaquín. Era una niña, tenia derecho a descubrir su mundo, a dar alas a un corazón sin experiencia, a volar. Por eso, en un acto de madurez anuncio a Joaquín el final y él, con sus tantos años encima, solo pudo reprimir un rencor y soltar una sonrisa. La sonrisa más hipócrita jamás vista.

Así pasa la vida, entre despedidas y comienzos, entre un “goodbye” y un “bonjour”, entre Sis y Nos. Lo entendemos, sin embargo en ocasiones los Nos se vuelven insoportables, llegan a quemar las entrañas sin compasión y no paran de torturar las noches con ese frio sabor a morgue.

Entonces, ahí esta Joaquín, con un No en el aire (uno de esos torturadores). Con las manos manchadas, con lagrimas en los ojos, pero sin remordimientos. Y, ahí esta ella, en un hospital, con quemaduras de tercer grado en su rostro causadas por un liquido corrosivo, con sedantes en todo el cuerpo. Posible causa pasional, dicen en las noticias de las 7.

Era una niña, porque ahora esta llena de rencor, esta llena de miedos, tiene el corazón en pedacitos, siente que la vida se le acabo. Era una niña, porque hay un límite de lágrimas que anuncian verdaderas tragedias para los niños, y ella ya lo sobrepaso. Era una niña, y sin embargo, aun no es mujer. Mirando aquella silla, se le borra de la memoria los momentos felices, se le desaparecen las sonrisas y la mancha que resulta, le nubla la energía, le nubla los ojos, le nubla la vida.

Hay procesos legales? Si, hay muchos. Duelen como pinchazos de cuchillos al corazón, cada palabra relacionada con aquellos procesos mata y son lentos, son eternos, son insoportables. Hay cirugías? Si, muchas. Cada nueva cirugía es una bendición de la abuela para que salga sana y salva, para que no haya complicación, para que no se muera, para que siga viva sin querer vivir. Hay palabras? No, ninguna. Nadie quiere hablar del suceso, nadie le recuerda nada. Ah, Claro! excepto esa profesional que lleva su caso, con la que llora en cada sesión, y por supuesto, como olvidarnos de las aguadas noches que pasan cada día.

En cuanto a él, feliz, libre con otra mujer. Aguantando un pasado oscuro que no le pesa, que no se le ha perdonado porque a decir verdad nunca le importo que se le perdonara, nunca pidió perdón.

Él, la recordara porque le enseño que si no era de él no era de nadie. Ella lo recordara, porque le daño la vida.



Nota de la autora: Celebro La Marcha De Las Putas que se movilizo en algunas ciudades de Colombia y del mundo, así mismo, lamento profundamente que no se haya dado la participación de muchas mujeres (por no decir todas). La indiferencia a problemas como la agresión hacia nuestro propio genero, no es aceptable en ninguna cultura.
 Colombia es un país sumamente machista, en donde los casos de mujeres violentadas con acido por sus ex parejas nos muestran tasas exuberantes que no deberían de existir. No, señores, estos casos de mujeres quemadas con ácidos no solo se dan en Oriente medio, también se dan aquí, en Occidente.
Por ultimo, el Jueves,  8 de marzo se celebra el día Internacional de la Mujer y desde mi posición de mujer alzo la voz para despreciar las flores que tengan para regalarnos, aquí no se necesitan flores, aquí lo que se necesita es un cambio de pensamiento, tanto de los hombres que NO nos deben tratar como muñecas de trapo, como de nosotras las mujeres, que nos debemos valorar mucho mas, hacer respetar y dejar de pensar que somos muñecas de trapo.

Por mucha más equidad y menos violencia.

Feliz Día.

Aleja Vidal Orjuela. 



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